Torre Hermanac de Can Pi

Fue edificada en el siglo XVI aunque en el siglo XIX se incorporó a una casa. En 1577 se concedió una licencia real para edificar varias torres en Begur y así poder defender a la población de los ataques piratas. La calle Bonaventura, donde se encuentra esta torre, era conocido como la calle de las torres hasta 1906.

Torre de Can Marquès

Aunque está incorporada a una casa edificado en el siglo XIX, la torre se levantó en el siglo XVI, en un momento en que se concedió una autorización real para construir torres para la defensa de las acometidas piratas. En la parte de arriba, se guardaban piedras y otros objetos para lanzar a los enemigos en momentos de asedio.

Torre Pella y Forgàs

Torre edificada en torno al siglo VI destinada a la defensa contra las acometidas piratas. Está construida sobre la roca natural y destacan los motivos arabescos de las ventanas. Fue propiedad del político, abogado e historiador begurense José Pella y Forgas (1852-1918).

Torre de Mas Mauri de Vall

De esta torre, construida en el siglo XVI, sólo se conservan en pie siete metros. El espesor del muro es de 1,30 m. y de todas las torres del pueblo, es la que tiene un diámetro mayor en su base (4,10m.) por lo que se supone que era la más alta. A su lado había un horno de cal, para proveerlos, y por eso se fue destruyendo todo lo que falta de torre. Actualmente la torre ha sido incorporada en la casa y convertida en parte de una estancia.

Torre de Sant Ramon (Torre d'en Caixa)

Construida en el siglo XVI para la defensa de las acometidas piratas que asediaban el Mediterráneo. El Acceso a estas torres se hacía mediante una escalera de madera en su interior. Así se dificultaba el acceso a los atacantes.

Torre de Mas d’en Pinc

Esta masía es el ejemplo perfecto de lo que habían estado, durante los siglos XVI y XVII, los conjuntos formados por masía (vivienda, cuadras, corral, ...) y torre de defensa. Como detalle especial de esta torre, no tiene puerta exterior, y sólo se puede acceder por el primer piso de la masía. En la actualidad el propietario de la casa es del Ayuntamiento de Begur. Fue restaurado en 1986, como centro cultural, dedicado a la investigación y estudio del flamenco, en honor a la gran bailaora Carmen Amaya, que pasó los últimos días de su vida. Hoy en día la masía es sede de la Fundación Nereo, entidad que preserva el medio ambiente y que organiza cursillos, jornadas y otras acciones relacionadas con el mar.